Ícaro y el violín: 10 conceptos para volar con tu aprendizaje

Hoy me gustaría hablarte de algo que observo muchas veces: una persona quiere aprender una pieza, pero la elige solamente porque le gusta y le apetece, y si es difícil mucho mejor, ya que los retos le motivan .

Es importante que haya dificultades, que la práctica implique un esfuerzo, porque así es como te superas a ti mismo, pero si no tienes un criterio claro para analizar cuáles son esas dificultades concretas y cuáles son las herramientas con las que cuentas para enfrentarte a ellas, puede pasarte lo mismo que le ocurrió a Ícaro…. ¿conoces su historia? Te la resumiré brevemente:

Ícaro y su padre, Dédalo, querían escapar de una isla en la que estaban prisioneros. Para ello, Dédalo construyó un par de alas para cada uno, uniendo plumas con cera, y enseñó a volar a su hijo. Le advirtió que no volara demasiado bajo, porque el mar mojaría las plumas, ni demasiado alto, porque el sol derretiría la cera. Ícaro, sin hacer caso a su padre, se elevó tanto que sus alas no pudieron soportar la cercanía del sol, la cera se derritió y cayó al mar…

Sí, ya se que suena muy dramático, pero piensa en la frustración que sientes cuando no te sale lo que estás practicando. Ese estado de ánimo negativo, cuando se prolonga durante mucho tiempo, puede ser el causante de que la ilusión y el entusiasmo inicial mueran.

La enseñanza que extraigo de esta historia de la antigua Grecia es la siguiente: el mito de Ícaro nos habla de la importancia de ajustarnos a un nivel medio, si queremos volar y llegar a nuestro destino (en este caso, desarrollar una técnica instrumental), ni demasiado alto ni demasiado bajo, pues también el quedarnos muy por debajo de nuestras posibilidades nos va a impedir avanzar…

Para que puedas ir formándote un criterio para seleccionar las obras que quieres estudiar, te voy a explicar los principales puntos que observo en una partitura:

¿En qué tonalidad está? ¿cómo es la escala de esa tonalidad?

Hay escalas más fáciles que otras, la diferencia está en qué patrones de digitación encontramos, dependiendo también de las cuerdas en las que toquemos. Te pongo un ejemplo:

La Mayor es una escala fácil porque el semitono lo tenemos entre el dedo 2 y el 3, y si observas la mano relajada, esos dedos se juntan más que los otros, por eso este patrón de digitación es el más práctico para la iniciación con el violín, porque favorece la colocación natural de los dedos. Pero sólo ocurre en las cuerdas La y Mi. En la cuerda Re tenemos el Sol sostenido, que se toca con el dedo 3 separado del 2, y esto es algo más difícil.

El orden de dificultad progresiva en la utilización de patrones de digitación, sería el siguiente:

1º) PATRÓN FIJO 0-1-23 (añadiendo el 4º dedo cuando ya tenemos algo de práctica).

P.e. Piezas en La Mayor en cuerdas La y Mi; piezas en Re Mayor en cuerdas Re y La; piezas en Sol Mayor en cuerdas Sol y Re.

2º) PATRÓN FIJO 0-12-3: Aquí el semitono está entre las notas del dedo 1 y 2. Por ejemplo, piezas en Sol Mayor en cuerdas La y Mi (y en cuerda Re sólo la nota Sol); Piezas en Do Mayor en las cuerdas Re y La (y en cuerda Sol únicamente la nota Do).

3º) PATRÓN VARIADO, el dedo 2 puede ir junto al 1 o junto al 3, dependiendo de la cuerda en la que toquemos, esto exige más control de los dedos y de los esquemas mentales, por eso ha de hacerse después de que ya se domina la afinación tocando con el 1º y el 2º tipo de patrones fijos.

Un ejemplo de este patrón lo encontramos en piezas de Sol Mayor que usen notas en las cuatro cuerdas, y de Do Mayor en cuerdas Sol, Re y La.

4º) QUE APAREZCAN NOTAS CON EL DEDO 3 SEPARADO DEL DEDO 2:

Por ejemplo en piezas donde tocamos un Do# en cuerda Sol, o un Sol# en cuerda Re.

5º) EL DEDO 1 PEGADO A LA CEJILLA

Ocurre cuando tenemos una distancia de semitono desde la cuerda al aire: un Fa natural en cuerda Mi; un Sib (o La#) en cuerda La; un Mib (o un Re#) en cuerda Re; un Lab (o un Sol#) en cuerda Sol.

Es importante que, antes de tocar piezas con esas notas, tengamos muy interiorizada la primera posición de la mano, y afinemos muy bien las tonalidades fáciles de las que he hablado antes, porque si no, lo que suele ocurrir es que no sólo movamos el dedo 1 hacia atrás sino toda la mano, con la consiguiente desafinación.

En este caso ocurre lo mismo que explicaba antes, si el patrón es fijo durante toda la pieza resulta más fácil que si va cambiando de 01(semitono) a 0-1 (tono) dependiendo de la cuerda.

LAS ALTERACIONES ACCIDENTALES: son las que aparecen en compases concretos. Añaden dificultad a la pieza, según sean muchas o pocas y con qué dedos las toquemos.

¿Qué notas aparecen en las melodías de la pieza?

Empezar con una nota en cuerda al aire es más fácil que una nota pisada (que ya hay que preparar antes para saber si está afinada)

Es más fácil tocar melodías donde las notas van seguidas, como si fueran trocitos de escala, que si hay saltos. Y cuando son así seguidas, es más fácil cuando hay que ir poniendo los dedos uno por uno en orden ascendente, que cuando tenemos que preparar la nota poniendo los dedos sin hacerlos sonar y luego ir quitándolos uno a uno , tocando en orden descendente (como la canción del ejemplo que te daré después: ”French Folk Tune”)

En el caso de los saltos, es más fácil ir de una nota pisada a una cuerda al aire (p.e. 2-0 en la misma cuerda) o las dos notas pisadas en la misma cuerda, si hay que quitar un dedo y hacer sonar otro que ya estaba puesto en la cuerda (p.e. 3-1) , y es más fácil si son notas lentas que si son rápidas.

La melodías que cambian poco de nota, en las que la misma nota se repite varias veces, son más fáciles.

Por ejemplo, “French Folk Tune”:

re re re , do do do, si do re la/ sol sol sol, fa fa fa, mi mi mi, re.

Se tocaría así:

(preparamos dedos 1 23 en cuerda La) 3 3 3, 2 2 2, 1-23-0 / (cambio de cuerda y ponemos 1-23 en cuerda Re) 3 3 3, 2 2 2, 1 1 1, 0

Esta pieza, además de tener un ritmo de negras, utiliza las notas de la escala de Re seguidas, el salto de Re(3) a La(0) lo hacemos quitando el dedo 3, y las que van seguidas también vamos quitando un dedo y tocando con otro que ya teníamos puesto.

Una vez ya domines las distintas posiciones de los dedos con la mano en primera posición, estarás preparado para utilizar otras posiciones de la mano, como la 2ª o 3ª posición. Será más fácil empezar con piezas en las que la posición , sea la que sea, es fija, sin cambios de posición, y luego un paso más allá será tocar en distintas posiciones, cambiando de una a otra en la misma pieza.

El movimiento de cambio de posición: es más sencillo si el dedo que toca y el dedo que hace el cambio de una posición a otra es el mismo. No siempre coinciden. Otro día te explicaré con más detalle los distintos tipos de cambios de posición que te puedes encontrar en una pieza y cómo practicarlos.

Observa qué figuras (y silencios) aparecen en la pieza. El orden de progresiva dificultad sería este (se incluyen los silencios de la misma duración).

  1. Todo negras
  2. Todo blancas
  3. Negras y Blancas
  4. Corcheas de dos notas iguales
  5. Semicorcheas iguales
  6. Corcheas de dos notas diferentes
  7. Negra y dos corcheas
  8. Ritmos con puntillo
  9. Síncopas (p.e.: corchea- negra- corchea)
  10. Ligaduras : cuando tocamos varias notas en un mismo arco, resulta más fácil si son menos notas, si son figuras largas, si son de igual duración.
  11. Semicorcheas con notas diferentes, serán más fáciles si van seguidas y en una misma cuerda, que si son notas con saltos de una a otra y en cuerdas diferentes.

Al tocar notas ligadas, será más fácil si están en la misma cuerda que si están en cuerdas diferentes.

En notas sueltas, los cambios de cuerda serán más fáciles entre dos cuerdas cercanas, y también si el valor de las notas es más largo.

Las cuerdas La y Mi son más fáciles que las cuerdas Re y Sol, por la posición de los brazos.

Resulta más sencillo empezar con compases de 2/4, 3/4 y 4/4 . En compases de 6/8, 9/8 y 12/8 aparecen ritmos más complejos.

Los que se tocan “a la cuerda” son más sencillos que los que se tocan haciendo saltar el arco.

La mitad superior del arco es la más fácil, luego ritmos cortos en el centro del arco, más adelante todo el arco, después la mitad inferior y por último los extremos (primero punta y después talón).

Es más fácil si las notas ocupan todas la misma cantidad de arco que si hay que hacer un reparto desigual.

Estas son los principales elementos que analizo en las piezas musicales, para saber qué dificultades se va a encontrar el alumno al practicarlas, y si son adecuadas al momento del proceso de aprendizaje en que se encuentra. Espero que te sean útiles para ti también. Hay que tener en cuenta también que las dificultades se superan mejor cuando nos las encontramos de una en una. Otro día te explicaré cómo podemos simplificar un pasaje para poder resolverlo paso a paso.

Un saludo y que disfrutes mucho de tu práctica!

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