La cadena de terciopelo (I) | Música inesperada

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Aunque desde estas páginas le recomiendo que el próximo sábado paseen por las avenidas de la Libertad y Alfonso X, las plazas de Cardenal Belluga y Santa Eulalia, el Parque de Artillería y las Caballerizas de los Molinos del Río, y disfruten de todos los eventos, en estas  líneas me voy a centrar en el concierto ininterrumpido que tendrá lugar en el Claustro de La Merced durante toda la jornada.

Desde primera hora de la mañana  hasta adentrada la noche, más de cincuenta profesores y alumnos de piano formarán una cadena humana para interpretar de uno en uno Vexations, una de las obras enigmáticas del compositor más excéntrico y visionario de la historia de la música, el  francés Erik Satie (1866-1925).

Inspirador para muchos de los movimientos vanguardistas del siglo XX, Satie fue un músico anti-académico, solitario e inadaptado con muchas manías. Aunque se ganaba la vida tocando en el Chat Noir de Montmartre, lo que él mismo consideraba como “el empleo más sucio y estúpido que existe”, era incapaz de tocar con soltura sus propias composiciones. Hablaba sólo en francés, aunque al final de su vida se interesó por aprender griego.

El carácter solitario y excéntrico de Satie se forjó en la juventud. En esa época de su vida fundó la Iglesia Metropolitana de Jesús Conductor, en la que era el jefe y único feligrés. Los fines de esta iniciativa tan particular eran básicamente atacar a la sociedad a través de la música y la pintura.

La partitura de Vexations (que significa frustraciones) fue dedicada en 1893 a la pintora Suzanne Valadon, pero no se descubrió hasta tiempo después del fallecimiento del compositor entre los papeles hallados en la habitación negra de Aurteil, localidad situada a 10 km de París. Satie era un músico pobre, con facilidad para la bebida, que vivía en un auténtico estercolero. Con una marcada aversión al jabón, vivía entre la suciedad acumulada en su estancia durante más de un cuarto de siglo. Sin embargo, cuando salía a la calle vestía de forma impecable alternando los siete trajes idénticos de terciopelo de color castaño que compró con 7000 francos que le dieron unos amigos de la infancia. Lejos quedaba la época en la que tenía que compartir con su amigo Contamine de Latour un pantalón de gala con el que vestía en sus conciertos nocturnos del Chat Noir.

(continuará)

 

Vº Concurso Internacional Clamo Music. Viernes 10, sábado 11 y domingo 12 de mayo. Sala Caballerizas de Molinos del Río y Auditorio de Murcia. Ver: www.clamomusic.com

Pianos en la calle. Sábado 11 de mayo en lugares emblemáticos de la ciudad. Ver: https://pianosenlacalle.com

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