El violín emocional | Deviolines

Mihály Csikszentmihalyi es un investigador, psicólogo y docente estadounidense que centra sus estudios en la creatividad, la felicidad y el bienestar. Habla de un estado del ser denominado fluir, un estado al que se llega al vivir una experiencia autotélica en la que la ansiedad y el aburrimiento quedan de lado. Voy a plantear este concepto de fluir como un eje de lectura para alcanzar una experiencia autotélica en el violín.

Antes de continuar quiero asegurarme de dejar claros estos dos conceptos: el de experiencia autotélica y el de fluir.

Mihály Csikszentmihalyi nos habla sobre el concepto de flujo:

Como resultado, sucede uno de los aspectos más distintivos y universales de la experiencia óptima: las personas están tan involucradas en lo que están haciendo que la actividad llega a ser algo espontaneo, casi automático; dejan de ser conscientes de sí mismos como seres separados de las acciones que están realizando.

Una bailarina describe cómo se siente cuando lo está haciendo bien: «Te sientes totalmente concentrada. La mente no divaga, no piensas en otras cosas; estás totalmente involucrada en lo que haces. […] La energía fluye muy suavemente. Te sientes relajada, cómoda y llena de energía».

(Csikszentmihalyi, 1997, p.89)

Respecto de la experiencia autotélica nos dice:

La palabra “autotélico” deriva de dos palabras griegas, auto, que significa en sí mismo, y telos, que significa finalidad. Se refiere a una actividad que se contiene en sí misma, que se realiza no por la esperanza de ningún beneficio futuro, sino simplemente porque hacerlo es en sí la recompensa.

(Csikszentmihalyi, 1997, p. 109)

Tal vez estos extractos de su libro nos permitan entender mejor cuál debe ser la sensación buscada. El objetivo es que el tiempo que le dediquemos a estudiar sea óptimo, beneficioso y no entorpecido por factores externos. Comprometernos con la música nos obliga a una reflexión previa al estudio. Solo unos minutos para saber qué vamos a estudiar, cómo lo vamos a hacer y qué esperamos obtener por el tiempo dedicado (hay que tener objetivo aunque solo sea para una sesión). El tiempo dedicado se transforma entonces en un tiempo bien utilizado, consciente, con objetivos más definidos, y no simplemente un tomar el violín y tocar lo que venga, porque estamos hablando de tiempo de estudio que queremos usar para mejorar. ¡Claro que podemos tocar lo que queramos de la manera que queramos! Pero luego no vale decir que estuvimos estudiando y no sabemos por qué no avanzamos.

Estoy convencido de que llevar a cabo una sesión de estudio entorpecida que no cumple con ciertos parámetros es perjudicial para nuestros hábitos. No sacaremos mucho placer de esa sesión y hasta podríamos aburrirnos sin saber qué estamos haciendo. Todo por decir hola, he estudiado. Planteémonos entonces llevar a cabo una experiencia de estudio que fluya.

Pero… ¿cómo?

Source link

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies